¿Por qué esperar a los 6?

Por Mihai Dimancescu, M.D., Neurocirujano

En un mundo bombardeado por publicidad mediática de juguetes o juegos “educativos”  para los niños pequeños, los escépticos paradójicamente critican los programas para el desarrollo temprano de Los Institutos para el Logro del Potencial Humano bajo la consigna de que los niños pequeños no están listos para aprender bits de información inteligente y que al hacerlo se les roba su niñez.  Es interesante considerar que los mismos críticos pasan completamente de largo cualquier crítica de los juguetes o juegos “educativos”, producidos en masa, algunos de los cuales son buenos, pero muchos entre ellos no ofrecen más que una atracción pasajera para los padres que genuinamente buscan mejorar el futuro de sus niños.

Los programas de Los Institutos para niños pequeños se derivan directamente de las observaciones de niños con lesión cerebral profunda con diagnósticos desesperanzados por parte de sus médicos. Algunos de estos niños se recuperan al grado de lograr una función completamente independiente, si se les provee de un programa para su atención.

Los programas para niños con lesión cerebral son intensos, orientados a la familia, incorporando actividades físicas, estimulación sensorial, enriquecimiento ambiental y terapias cognitivas junto con meticuloso cuidado de salud general y nutrición. Todos estos programas se basan en el nivel de desarrollo funcional del individuo, medido  en un perfil del desarrollo (creado por Los Institutos para medir adecuadamente la edad de desarrollo de un niño en relación a su edad neurológica). Las críticas más antiguas a los programas se fundamentaban en la falta de observación de primera mano del programa y sus resultados, así como el hecho de que Los Institutos no habían llevado a cabo estudios “controlados”. Los críticos ignoraban el hecho de que ninguna institución académica acudió al llamado de Los Institutos para hacer un “estudio controlado”, o incluso que un estudio “controlado” habría sido muy poco ético en virtud de que se negaría a un grupo de niños con lesión cerebral los beneficios de un programa que se sabía que podía ayudar. Y aún si fuera ético, dicho estudio habría sido imposible de diseñar dadas las dificultades de obtener un cohorte homogéneo de niños con lesión cerebral.

El día de hoy, algunos de los críticos del pasado han perdido su impacto desde que la medicina moderna está orientada a la funcionalidad, esto quiere decir que los médicos ya no tratan solamente una enfermedad o lesión, en lugar de ello, la meta es mejorar la función. Más aún, los tratamientos se administran de acuerdo con la medicina basada en evidencia, en otras palabras, buenos resultados y la ausencia de efectos dañinos son el soporte del tipo de tratamiento administrado.

El programa de Los Institutos para niños con lesión cerebral basado en evidencia dio lugar a a un par de preguntas de sentido común: Si un niño con lesión cerebral profunda puede eventualmente funcionar al mismo nivel o por arriba del nivel de un niño “normal”, entonces, ¿por qué hay niños “normales” en nuestro sistema escolar que funcionan tan pobremente? Segundo: Si los programas de desarrollo orientados a la función benefician a los niños con lesión cerebral tan significativamente, ¿No podrían programas similares aplicados a niños sanos en sus años de desarrollo realzar sus capacidades intelectuales y físicas?

El reconocimiento de que los bebés y los niños muy pequeños pueden absorber enromes cantidades de información sin esfuerzo alguno, y que aprenden mucho más en sus primeros años que en cualquier otro año de su vida,  sugiere que podemos comenzar a enseñar a los bebés desde el principio, sin tener que esperar a que cumplan cinco años o más, la edad arbitrariamente elegida para que inicie la “escolarización”.

El dar a los bebés y niños pequeños material informativo tal como los “bits de inteligencia” -incluyendo palabras, figuras, formas, objetos, plantas, animales, gente, insectos, figuras históricas, países, hechos de geografía, aritmética, instrumentos musicales, etc – presentados de manera clara, en periodos de tiempo cortos pero frecuentes, de manera divertida y amorosa, les permite almacenar la información. Alguna de esa información puede ser usada muy rápidamente y otra permanecerá latente para ser recuperada como algo ahora familiar cuando se encuentre en la vida real o en un ambiente académico.

Usando este acercamiento, los niños aprenden a leer bien  y a realizar cálculos aritméticos a una edad temprana y sin dificultad. Mientras que algunos niños que son expuestos por primera vez a la lectura y las matemáticas a la edad de cinco o seis años aprenden muy rápidamente, muchos niños tienen dificultad para aprender a leer y a hacer aritmética cuando esperan tanto tiempo para empezar, como lo han demostrado los tristes resultados en nuestras escuelas públicas.

Aprender a leer de manera temprana y el absorber bits de información variados pero eventualmente útiles, no previenen al niño de divertirse y disfrutar del juego. De hecho, los niños que aprenden de manera temprana, espontáneamente piden aprender más, ya que ven el aprendizaje como tiempo de diversión, y disfrutan completamente de esa experiencia. Los niños están hambrientos de conocimiento, y cuando éste se les presenta en una atmósfera amorosa y relajada, el aprendizaje se convierte en una actividad divertida que ellos buscan y siguen buscando conforme crecen.

El ver el aprendizaje como una actividad agradable y útil se convierte en un patrón que es parte integral de su persona. Así como estos niños pueden aprender a leer y absorber interesantes bits de información, también pueden ser expuestos a la música, la gimnasia, la actuación, el tocar un instrumento musical o el representar obras de Shakespeare.

Es evidente que algunos niños parecen tener una habilidad innata o predisposición para desarrollar ciertas habilidades como las matemáticas ola escritura, o pueden ser músicos precoces o magníficos atletas, pero estos niños son la minoría, y con frecuencia tienen padres que comenzaron a animarles de manera temprana para participar en una actividad en la que incluso el padre pudiera haber sobresalido (actuación, música, deportes, academia, etc.)

Con la excepción de esa minoría, la mayoría de los niños tienen el potencial, y si son expuestos a un ambiente enriquecido y reciben los estímulos a una edad temprana de desarrollo, pueden convertirse en buenos lectores, buenos músicos y buenos atletas. No necesariamente genios o super campeones, sino integrales, individuos con logros, con un amor por el aprendizaje, la vida y las personas.  Estarán mejor equipados para entrar a un mundo competitivo que sus compañeros que fueron criados con “Pin pón” y “Mickey Mouse” y que sólo comenzaron a aprender otras muchas cosas útiles e interesantes a la tardía edad de cinco o seis, cuando el aprendizaje ya se ha vuelto difícil para muchos de ellos en el sistema escolar establecido.

 

Mihai Dimancescu, M.D

Mihai Dimancescu, M.D

Mihai Dimancescu, M.D., es un neurocirujano con más de 30 años de experiencia en cirugía cerebral y de columna. Ha sido el creador de nuevas técnicas quirúrgicas y es uno de los pioneros en discectomía microendoscópica de la espina lumbar. Es un experto reconocido en la evaluación y manejo del coma. Egresado de la Universidad de Yale y de la Universidad de Toulouse (Francia). Ha publicado varios artículos en el campo de la neurocirugía y un capítulo de un libro sobre el mismo tema. Ha presentado conferencias a nivel internacional.  Ha recibido varios honores, incluyendo “Mejores Médicos en Nueva York”. También ha sido profesor adjunto de neurología clínica y de la ética biomédica. Ha sido presidente de la Sociedad Neuroquirúrgica de Nueva York, entre otros muchos puestos honorarios. 

Artículos científicos (entre otros) publicados por Mihai Dimancescu, M.D

The effect of intense multi-sensory stimulation on coma arousal and recovery  (Con Doman, Wilkinson y Pelligra, publicado en el Journal Internacional de Rehabilitación Neurofisiológica)

Coma recovery  (Publicado por el Centro de Investigación Ames de la NASA, “Desarrollo Neurológico Humano”, p.21-23)

Neurocirguía y Lesión Cerebral Adquirida, capítulo en el libro “Lesión cerebral adquirida” publicado por Springer, 2007

Talking to comatose patients

Environmental deprivation and enrichment in coma

Cerebellopontine influence on the motor system: a functional and anatomical study following section of the brachium pontis in trained macaque monkeys.

Integrated multi-spectral imaging systems and methods of tissue analyses using same