La lectura promueve el desarrollo del lenguaje

MotherChildEKBitsCuando el libro “Cómo enseñar a leer a su bebé”, por Glenn Doman,  fue publicado en 1963, se introdujo el concepto audaz  de que los niños pequeños no sólo pueden aprender a leer, sino que además en realidad les encanta hacerlo.
Leer, por definición, es la capacidad de reconocer y entender un idioma escrito. Esta es una capacidad que miles de madres
han dado a sus bebés a través de este libro. Para su sorpresa,  al mismo tiempo han enseñado a sus hijos a comprender el lenguaje hablado con mayor rapidez y facilidad.
Es apenas necesario mencionar que los bebés aprenden inglés, español (o cualquiera que sea su lengua materna) por inmersión constante en el entorno de habla ese idioma. Con el tiempo, las palabras y las frases se vuelven familiares y se entienden si se repiten con la suficiente frecuencia e intensidad en situaciones significativas.
La conversación diaria es un método al azar de enseñanza de la lengua, pero funciona, con el tiempo, a fuerza de repetición. El vocabulario del bebé crece mediante la exposición repetida a su lengua.
Las madres que enseñan a sus hijos a leer, sin embargo, en gran medida mejoran los resultados que se obtienen a través de la forma aleatoria y desorganizada en la que se adquiere el idioma. Las palabras de lectura deben de ser presentadas con  voz alta y clara para asegurar que lleguen a ser almacenadas en el cerebro.  El mensaje se ve reforzado cuando entra simultáneamente por dos vías: la visual y las vías auditivas.

Cuando la madre lleva a cabo un programa de lectura organizado, la lectura de palabras se presenta dos o tres veces en el mismo día durante cuatro o cinco días consecutivos, por lo tanto, la exposición al lenguaje ya no es aleatorio y  al azar. Y debido a que el cerebro es un órgano tan altamente organizado, este enfoque ordenado del idioma permite que se aprenda con gran rapidez y eficacia.
A medida que el programa de lectura se amplía y pasa de las palabras a las frases, a las oraciones  y a los libros, el vocabulario del bebé se expande igualmente en cantidad y sofisticación. Cuando los mensajes de familiares y las rutinas diarias se escriben y se presentan en letra grande, se refuerzan las palabras habladas. Libros hechos en casa ilustrados con dibujos de colores o fotografías de experiencias reales aclaran y refuerzan el lenguaje.

Las madres que hacen un programa de lectura temprana nos reportan con frecuencia que el vocabulario oral de sus hijos se ha desarrollado en relación directa con su programa de lectura. Cuando se le enseñan al pequeño niño pares de palabras, él se ve motivado a usarlos también en su expresión oral. Más tarde, este mismo fenómeno ocurre con las frases, oraciones y párrafos.
Una vez que el bebé ha disfrutado de muchas palabras, frases, oraciones y libros sobre el medio ambiente, la madre puede enriquecer su vocabulario mediante la enseñanza de los términos descriptivos y añadiendo información más sofisticada.
La propia imaginación creativa de mamá siempre genera buenas ideas para las palabras y los libros sobre la vida cotidiana, sin embargo, algunos textos de referencia pueden ayudarle a alcanzar el siguiente nivel en el desarrollo del vocabulario de su hijo. Un tesauro es una excelente fuente para este propósito. Al buscar una palabra específica en un diccionario de sinónimos, se encontrará una lista de varias palabras que tienen el mismo significado pero que se usan con menos frecuencia en el habla cotidiana. Con esta nueva información, un viejo libro hecho en casa puede ser revitalizado mediante la sustitución de lo común :”, Toño come el desayuno”  por “Toño consume el desayuno” o incluso “Toño ingiere el desayuno.”

O, un libro completamente nuevo puede ser creado con el propósito específico de usar un lenguaje extraordinario. De esta manera, el vocabulario de un niño se expande, ¡al igual que el de mamá y papá!

Idealmente, cada niño debería tener dos programas de lectura, comenzando a una edad muy joven. Uno, creado exclusivamente para él, para aprender  a leer,  con letras grandes y un número limitado de palabras en una misma página para fomentar la lectura independiente. El otro, igual de valioso en el desarrollo tanto de la lengua hablada como escrita, es leerle textos de  una enorme biblioteca del mundo de la aventura, el drama, la poesía y la prosa.

La poesía es particularmente buena para leer a los niños, ya que el lenguaje ha sido elegido especialmente por su belleza. Hay muchas hermosas colecciones de poesía. Algunas son de poetas individuales, otras son antologías de muchos poetas.
Al leer regularmente la literatura clásica a un niño, con selecciones más allá de su propia capacidad de lectura,  los padres estimulan el goce, la imaginación y la comprensión de la vasta y hermosa lengua de su cultura, tanto hablada como escrita.
Al elegir qué leer a un niño, es una buena idea utilizar varias directrices, como la lectura de varias obras de un autor individual, varias selecciones de un determinado tipo de género (ficción, poesía, cuentos), clásicos escritos en un período específico de la historia, o la literatura o de una parte específica del mundo.
Al oír a sus padres leer estas selecciones literarias sofisticadas, se fomentarán tanto la lectura independiente de un niño como el desarrollo de su lenguaje. Los padres descubrirán que enseñar a un niño a leer y al mismo tiempo leerle a un niño, es el programa de desarrollo del lenguaje más dinámico posible.

– Susan Aisen, Los Institutos para el Logro de la Excelencia Intelectual

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2 pensamientos en “La lectura promueve el desarrollo del lenguaje

  1. Mi niña tiene 3 años y 4 meses y aun no forma oraciones de dos y tres palabras, solo dice mama, teta, ya, coco, caca, puf. Le saque placa al cerebro con contraste y el neurólogo me indico que tiene retraso, asiste a terapias de lenguaje 1/2 dos veces por semana, asiste a clases de psicomotricidad, ¿Qué me esta faltando?.

    • Sussy, lo primero que te recomendaríamos es que revises con el médico (como lo has hecho) y te asegures de que no existe algún problema orgánico (por ejemplo, de audición). Si descartas esa posibilidad, es factible que tu pequeña tenga un problema de origen neurológico, como parece ser según tu médico.

      El libro “Qué hacer por su niño con lesión cerebral” de Glenn Doman, puede darte mucha luz. en primer lugar, te ayudará a hacer una evaluación funcional de tu niña y ubicar dónde está el problema y qué severidad tiene. En segundo lugar, e igualmente importante, te enseñará qué hacer al respecto.

      Una vez que hayas leído el libro, puedes contactarnos de nuevo si tienes dudas. Con esa información es suficiente para iniciar un programa de tratamiento en casa, pero si desearas más herramientas, tenemos un curso para padres de una semana: https://ilphla.org/cursos/que-hacer-por-su-nino-con-lesion-cerebral/

      Si deseas una consulta sin costo por parte del staff de Los Institutos, por favor envíanos tu nombre completo, correo electrónico, teléfono y cuándo sería el mejor momento para contactarte, al e-mail: latinoamerica@iahp.org

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